martes, 22 de junio de 2010

Polokwane, con aire a Sgo. del Estero


Es la sede más pequeña del Mundial, con 150 mil habitantes y sin un circuito turístico; el partido de hoy será uno de los cuatro que recibirá en un estadio que costó 200 millones de dólares.


Atravesar el corazón urbano de Polokwane puede llevar cinco minutos en auto. No más. Es la sede más pequeña del Mundial, sin un circuito turístico trazado, y a la que la FIFA ha decidido darle una mano al ungirla como uno de los diez puntos mundialistas. El torneo aún no ha terminado y aquí ya brotaron ánimos de nostalgia.

Polokwane es una ciudad de 150.000 habitantes que altera sus hábitos en los días del partido. Descansa en una meseta, impávida ante un clima seco casi siempre benévolo. Es vecina de Zimbabwe, Mozambique y Botswana. Su paisaje guarda alguna semejanza con Santiago del Estero.

La ciudad se entusiasma con la llegada de la Argentina. Algo similar pasó hace unos días con las visitas de México y Francia. Aunque los lugareños saben que no se despertará el mismo entusiasmo con Paraguay vs. Nueva Zelanda, pasado mañana. Hoy se observan banderas y se escucha la voz ronca de las vuvuzelas. Además, dicen, el tránsito se agilizó y el movimiento es más intenso que cualquier otro día.

La gran industria del fútbol montó aquí un estadio de unos 200 millones de dólares que hospedará sólo cuatro juegos. El de hoy será el tercero. El estadio fue bautizado con el nombre de Peter Mokaba, un luchador en contra del régimen del apartheid y al que se le quiso rendir homenaje por su espíritu de liderazgo. La silueta del Peter Mokaba recorta el paisaje desértico en las afueras de Polokwane, con la frontera de Zimbabwe.

Mogasha Malchudu es un comerciante que pasea por los alrededores del Garden Court Hotel, donde se hospeda el seleccionado. "Es una oportunidad única para nosotros para ver a Messi y a Maradona. También para que el mundo nos conozca", dice Mogasha, un negro de sonrisa inmaculada.

Diferente es la opinión de Richard Ash, un hombre de 47 años que camina sin rumbo por la avenida Thabo Mbeki. "La gente en Polokwane no está contenta. Todos pensamos que con el Mundial nos salvábamos, pero todo lo contrario: nos hicieron perder plata. El gobierno nos pidió que construyamos guests houses [hostels], pero los visitantes únicamente se hospedan en los lugares de la FIFA. Acá hubo una red de corrupción y negocios, o ¿cómo se explica gastar millones de dólares en un estadio para cuatro partidos?", se fastidia Richard, vestido con una remera de los Orlando Pirates, el Boca de Sudáfrica.

La versión de Richard Ash se refleja en algunos medios de la zona, como www.polokwaneonline.com . En una nota de ese diario digital, algunos vecinos se quejan de haber pagado 500 rands semanales por montar un comercio en el Fan Park. ¿Qué pasa? La asistencia al Fan Park es bajísíma y los comerciantes no logran recuperar ni la inversión. Sucede lo mismo con los lugareños que improvisaron hospedajes en sus hogares. Polokwane, la ciudad más pequeña, soñaba con tener su gran Mundial. El sueño se desvanece en un tiempo añorado.

Por Canchallena.com

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